MI NOVIA, MI PERRO Y YO
Mi novia y mi perro, dormidos
latidos de corazon
sonando con besos y bosques,
perdidos en el algodon.
Mujer, rosa blanca del dia,
el lobo tenia razon
cazando damas perezosas
entre roble, cipres y pinon.
Este perro tan negro y tan noble,
companero atentivo y veloz,
se convierte en aliento y peluche
y desvanece su aspecto feroz.
Tan cansados, mi amor y mi sombra
como cachorros respiran los dos
caminando en un puente invisible
que no atrevo a romper con mi voz.
Ella tiene cabello de cobre,
su carita es un melocoton,
a el le gusta gemir y estirarse,
colocado al pie del colchon.
En la misma cama yo contemplo
un par de almas, mi felicidad,
y los quiero cuidar para siempre,
sin problemas, sin dia, sin edad.
Pero parpados no son de hierro,
y trompetas de luz tocaran,
pues me rindo al olvido nocturno,
con mi reina querida y mi can.